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La Persona Autorrealizada (1)

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La Persona Autorrealizada (1)

¿Qué es la autorrealización? ¿Hacer sólo lo que quiera y satisfacer continuamente mis deseos y necesidades? ¿Pensar únicamente en mí o tener también en cuenta a l@s demás? ¿Considerar mi vida completamente independiente o relacionada con otras? En éste y en artículos posteriores trataré de responder a estas preguntas que, tanto para mí como para vosotr@s, acabo de plantear.

Para comenzar daré algunas definiciones. Una necesidad es un requisito físico, psicológico, social o espiritual para el bienestar de las

personas. Es algo esencial y su carencia o insatisfacción puede provocar consecuencias de distinta gravedad, según de lo que se trate. Si la insatisfacción de aquello que precisamos fuera prolongada, habría un riesgo y si éste continuara habría un verdadero peligro, mayor cuanto más básica e importante fuera la necesidad insatisfecha.

Un deseo, en cambio, es una apetencia que busca la autosatisfacción, sin pensar en las consecuencias a que pueda dar lugar, tanto para un@ mism@ como para l@s demás. Los deseos están relacionados con la atracción quesentimos hacia cosas que nos gustaría tener, actividades que nos gustaría realizar,personas con las que nos gustaría relacionarnos..., y si bien su consecución puede

contribuir a que nos sintamos más content@s y satisfech@s, no son imprescindibles y, por lo tanto, el hecho de no alcanzarlos no producirá consecuencias graves, es más, muchas veces será un gran favor y un gran beneficio no poder materializar algunos de

nuestros anhelos. Tanto las necesidades como los deseos nos mueven a actuar y nos animan, pudiendo así encontrar la manera de satisfacerlos. A veces es difícil distinguir un deseo de una necesidad, ya que algunos anhelos son verdaderas necesidades y no

meros caprichos.

TIPOS DE NECESIDADES

Las necesidades motivan, dan energía y fuerza, animan e impulsan a trabajar y a encontrar el modo de satisfacerlas. Mientras están

insatisfechas no puede dedicarse tiempo ni energía a otras cosas. Como se agrupan en áreas y siguen una jerarquía, es imprescindible satisfacer las primeras antes de plantearse o estar suficientemente motivad@ y en adecuadas condiciones para pasar a las siguientes, especialmente con las más básicas sin las que, como su mismo nombre indica, es prácticamente imposible pretender las siguientes.

¿Cómo podemos saber si una necesidad es básica o no lo es? Según Maslow (1968), una necesidad es esencial si su carencia provoca y alimenta la enfermedad; su presencia la impide; su reposición cura la enfermedad; bajo determinadas y muy complejas condiciones de libre elección, la persona afectada por su carencia la prefiere a otras satisfacciones; está inactiva, en retroceso o funcionalmente

ausente en la persona sana. Añade además otras dos características subjetivas: el deseo consciente o inconsciente y el sentimiento de carencia o de deficiencia, puesto que lo que realmente nos mueve para satisfacer nuestras necesidades y deseos parte siempre de

un criterio subjetivo, es decir: percibimos una deficiencia entre lo que tenemos y lo que necesitamos o queremos, requisito previo imprescindible para resolverla.

Además de movernos por carencias y deficiencias,una vez colmadas éstas buscamos otros alicientes y la satisfacción de necesidades

diferentes, no tan básicas pero sí muy importantes para nuestra evolución y desarrollo como personas. El movimiento hacia la consecución de metas personales, relacionadas con el crecimiento y la evolución propios, se llama motivación del desarrollo y se centra en averiguar y promover lo óptimo para la salud humana, entendiendo ésta como un estado satisfactorio y pleno en el que están adecuadamente cubiertas las necesidades físicas, psíquicas, emocionales, espirituales y de relación, sintiéndose la persona

suficientemente realizada, contenta, tranquila y feliz.

La Persona Autorrealizada (1)

Los principales grupos de necesidades son:

1. Alimentos, agua, abrigo. Son imprescindibles para la vida y, precisamente por ello, son las que primero han de estar debidamente cubiertas y satisfechas. De lo contrario, la persona carecerá de salud y sin ésta prácticamente nada es posible,

pudiendo causar la muerte en caso de que su insatisfacción sea permanente.

2. Seguridad y protección. Condiciones familiares y sociales adecuadas y sanas para favorecer el desarrollo y la evolución personal más allá de lo físico, para que la persona se encuentre cómoda, tranquila, autoconfiada y con confianza en quienes le rodean. Aquí está incluida la educación en límites y normas de convivencia básicos y necesarios para que la seguridad y la protección sean reales. La educación, además de proporcionar guía y coherencia, permite que nos organicemos y que seamos capaces de prever consecuencias, aspectos muy importantes para sentirnos segur@s y protegid@s.

3. Amor e identificación. Crecer en un ambiente seguro y protector es una forma de recibir respeto y amor, alimentos imprescindibles para el ser interior y que si bien su carencia no causa una muerte física inmediata, sí puede provocarla a largo plazo y, en cuanto a la persona, causa tan graves heridas que puede hacer que se sienta sin ilusión e indigna de amor. También es importante sentirnos integrad@s e identificad@s con quienes forman nuestro ámbito familiar, sentir que podemos apoyarnos en ell@s, pedirles ayuda cuando la necesitemos y dársela cuando la necesiten.

4. Autoestima. Sentirnos importantes, dign@s, valios@s, aceptad@s, tratad@s con respeto y consideración, reconocid@s por nuestros esfuerzos, apreciad@s como personas con independencia de nuestros actos, logros, éxitos o fracasos. Toda persona sin excepción merece ser respetada y amada por el mero hecho de existir, aunque en ocasiones sus obras puedan ser reprobables. En la medida en que recibamos estima de l@s demás, aprenderemos a estimarnos y en la medida en que nos estimemos, podremos estimar a quienes nos rodean.

5. Realización personal. No hay felicidad mayor que llegar a ser la mejor persona que cada cual pueda ser. Esto consiste, entre otras cosas en: buscar las propias misiones de vida y, una vez encontradas: dedicarnos a realizarlas con entrega, amor,

perseverancia, paciencia, gratitud, confianza, coraje... Centrarnos más en el ser esencial que en el ego, ocuparnos de las obras en vez de preocuparnos por los resultados, sacralizar cuanto hagamos, teniendo presente que los fracasos sólo son cambios de camino. Para llegar a lo que somos y queremos ser, debemos partir de lo que no somos y dejarnos guiar por ello hasta transformarlo. Dejarnos convencer para que seamos lo que no somos es perder nuestra esencia, nuestra verdad, nuestra belleza y nuestra bondad intrínsecas y, por lo tanto: des-realizarnos.

6. Búsqueda de sentido y de significado. En la rueda de la vida nada de lo importante es aleatorio, todo tiene un sentido y un significado que debemos encontrar y realizar. Con frecuencia debe pasar cierto tiempo antes de entender por qué y sobre todo,

para qué, nos suceden ciertas cosas y pasamos por determinadas experiencias, pero si somos capaces de sentir profundamente que tienen un sentido aunque no siempre podamos encontrarlo, también tendremos la seguridad de que, incluso

desconociéndolo, lo realizaremos cada vez que respondamos a las demandas de la vida.

7. Trascendencia. Ir más allá de un@ mism@ para ver la propia vida en relación con todo cuanto existe y no como una historia aislada sin influencia alguna sobre el resto, puesto que todo está relacionado con todo, por difícil que resulte creerlo.

Cada vez que pensamos, sentimos, hacemos... depositamos una semilla de energía que germinará, crecerá y dará un fruto, el cual afectará negativa o positivamente a todo lo demás. Asumir esta responsabilidad no es paralizarse y renunciar a la propia libertad por temor a los perjuicios que podamos causar, sino atreverse a adquirir y esparcir, incluso en el desierto, las mejores semillas que dentro y fuera de nosotr@s podamos encontrar.

En un próximo artículo dedicado a la autorrealización veremos cuáles son las principales características de las personas autorrealizadas y qué beneficios nos aporta cotidianamente.
Namasté y ¡Shamballa on!


Copyright © 2010 Mª Dolores Sánchez-Villacañas. Reservados todos los derechos

Bibliografía – A. Maslow – El hombre autorrealizado – Ed. Kairós (2003)

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